Por: Miguel Montiel Guevara
Teniendo Presente: 1°–Que una de las principales causas de los desastres en que se han visto envuelta la República, ha sido la escandalosa dilapidación de sus fondos, por algunos funcionarios que han invertido en ellos;
2°–Que el único medio de extirpar radicalmente este desorden, es dictar medidas fuertes y extraordinarias, he venido en decretar, y
Decreto: Artículo 1°–Todo funcionarios público, a quien se le convenciere en juicio sumario de haber malversado o tomado para sí de los fondos públicos de diez pesos arriba, queda sujeto a la pena capital.
Artículo 2°–Los jueces a quienes, según la ley, compete este juicio, que en su caso no procedieren conforme a este decreto, serán condenados a la misma pena.
Artículo 3°–Todo individuo puede acusar a los funcionarios públicos del delito que indica el Artículo 1°.
Artículo 4°–Se fijará este decreto en todas las oficinas de la República, y se tomará razón de él en todos los despachos que se libraren a los funcionarios que de cualquier modo intervengan en el manejo de los fondos públicos.
Imprímase, publíquese y circúlese.
Palacio Dictatorial de Lima, a 12 de enero de 1824– 4° de la República.
Por orden de S. E.,
SIMON BOLIVAR
No se andaba con medias tintas El Libertador. El periodista y escritor ecuatoriano Juan María Montalvo Fiallos escribe a mediados del siglo XIX contra la corrupción lo que sigue:
“Robar a la Nación es robar a todos; el que roba es dos, cuatro y diez veces ladrón; roba al que ara y siembra, roba al que empina el hacha, al que acomete al yunque, roba al que se une al trabajo común con el alma puesta en su pincel; roba al agricultor, al artesano, al artista; roba al padre de familia; roba al profesor; roba al grande, roba al chico. Todos son contribuyentes del Estado; el que roba al Estado a todos roba, y todos deben perseguirlo por derecho propio y por derecho público. ´Roba pero hace´, frase que todos debemos condenarla y borrarla de nuestras mentes”.
Otro hombre extraordinario, el médico argentino Ernesto Guevara De La Serna, el Ché, también la combatió. De Marcos Roitman Rosenmann:
<Ernesto «Ché» Guevara en La guerra de guerrillas, subrayó la necesidad de ejercer una crítica radical, rechazando comportamientos corruptos. La verdad revolucionaria, matizó, no puede dejar pasar actitudes displicentes, hay que denunciarlas y combatirlas…>
Verdad de a puño, en la lucha contra la corrupción es vital acabar con la impunidad y cometido el delito castigo seguro. El asunto es cómo acabar con la impunidad si quienes deben hacerlo son a su vez corruptos. ¡Ahí está el detalle!, diría Cantinflas.
Corrupción de clases en procesos electorales clientelistas. El voto es mercancía. Se compra y se vende. Quid pro quo electoral. Se dirá que siempre ha sido así. Es posible. Por eso hay utopías en más corazones de los que se piensa. Con firmeza y voluntad para luchar por <un mundo mejor es posible>, de todos los José “Pepe” Mujica. La corrupción es mal a lidiar con firmeza, sin pausa. Extirpar el tumor de la impunidad, desarrollar programas de educación y cultura como fases preventivas. Esa es la tarea. Sea.