El Presidente Mulino, estando al frente de Trump cuando ofendía a Panamá y su lucha histórica por su liberación del enclave colonial y la recuperación del Canal, prefirió sonreírse y sellar así, su traición a la patria, porque no tuvo valentía ni coraje para defender nuestra dignidad nacional, lo que lo ilegitima para estar al frente del país, porque abjuró a su juramento cuando tomó posesión del cargo hace un año y ocho meses atrás.