Últimas Noticias...

HASTA QUE EL CUERPO AGUANTE |


Por: Gonzalo Delgado Quintero

Acaso habrá en el universo algo que sea inmutable. Quizás. Lo digo porque en la dinámica social, sobre todo, en estos tiempos de globalización o mundialización (¿¡palabrería menos o más, más bien ruido semántico!?); al fin y al cabo significantes ideológicos en los que de repente todo, absolutamente, es mutable y acelera su expansión (¿sí?). Y nos tratan de confundir en la forma y no en el fondo;  en eso, de, no me gustó porque fue acuñado por éste sujeto, que no es a fin a mis ideas y caracterizó un significado, que ni siquiera es nuevo, pero por haberlo dicho él y no yo, entonces es inválido.

Entendido el significante como ese elemento que al juntarse con el significado, forma el signo lingüístico, construyendo la imagen a partir de los sentidos, principalmente, al observar y con el sonido acústico de nuestras palabras y otros elementos de nuestro entorno, recogidos por nuestros oídos y llevados al cerebro (principio y fin de toda comprensión racional) donde se interpreta en toda su magnitud cualquier figura concreta o abstracta referida.

Y esas velocidades transformadoras globales o mundiales (usted póngale) que se fundamentan más bien en la natural ley del cambio universal y obviamente, aquí en la tierra, con la innovación que nos ofrecen los tiempos contemporáneos sometidos a esos procesos vertiginosamente cambiantes que son dirigidos a partir de una matriz que trata de manera constante, de controlar el mundo. ¿Para qué?, no sé; pero cada vez es más evidente lo que están haciendo los poderosos que impulsan el totalitarismo de un modelo económico, la transculturización y toda su base ideológica, encaminados a la consolidación definitiva de su gobierno invisible, cuyo objetivo fundamental está encaminado al nuevo orden mundial que intentan construir.

Esto último (control global) lo comprobó una vez más, la pandemia que es parte estratégica en la edificación de ese nuevo orden global. Eso se observó, jugando un mal papel, en la conducta adoptada por la Organización Mundial de la Salud (OMS – organismo de ellos), en su pretensión  controladora a través de las indicaciones mal fundamentadas sobre qué debían hacer los países frente a la crisis sanitaria. Un principio desastroso que se pagó con creces en vidas humanas.

La indecisión, la entropía informativa, las malas y equivocadas instrucciones dadas a las instituciones de salud y sobre todo, la falta de respuesta rápida para el tratamiento efectivo contra la Covid 19 fue la tónica, aún sabiendo de la existencia de medicamentos efectivos y que la OMS por no tener el visto bueno de los dueños de la industria farmacéutica, que son parte del gobierno invisible aglutinados en el Club Bilderberg, conformado por las 123 personas más influyentes y las nueve familias más poderosas; realmente un grupo conformado por las personas que controlan casi todo el planeta, que prefirieron que la gente muriera a tener que reconocer sobre X o Y remedio, y que al final, resultó en la cuantificación de millones de muertos, lisiados y traumatizados que han quedado; muchos de ellos, convertidos en carga humana para sus familiares y la sociedad.

No obstante, la espera tenía que ser, “esto es una guerra” (y no porque mi amigo Nito lo dijo), así lo pintaron otros más poderosos (los del poder invisible mundial) y por tanto, argumentan que los daños colaterales son parte inevitable de una conflagración. Eso se dejó escurrir de manera subliminal, casi imperceptible y directo al subconsciente, al hipotálamo mismo, en tanto la cura llegará.

Había que esperar el milagro, que se inventara esa pócima, que por cierto ya existía; pero aguantar un poco,  porque jugar con los tiempos resultaba muy necesario para disipar las suspicacias. Y seguro es que hubo una complotación; un, ponerse de acuerdo entre los dueños de laboratorios de este lado del mundo para establecer los tiempos pertinentes de sacar al mercado la milagrosa medicina que desde antes, ya  la referenciaban a partir de una vacuna.

Bueno, esto siempre se ha realizado de esta manera. Referido está en la famosa novela “Amor en Tiempos del Cólera”, del laureado Nobel, Gabriel García Márquez, sobre las medidas sociales que se toman cuando surge este tipo de pandemia contagiosa. En tiempos más recientes, también se vislumbraba a través de los supuestos augurios y prospectivas pitonisas del ex presidente George W. Bush en el 2005, sobre la posibilidad de una pandemia, cómo lo supo 15 años antes, incluso explicada por él con lujo de detalles, sobre esa posible situación futura.

Y como “Cuento es lo que no se quiere”; y además,  por qué Bill Gates, cinco años antes de que apareciera el Covid (2015), también decía: “Si algo ha de matar a más de 10 millones de personas en las próximas décadas, probablemente será un virus muy infeccioso más que una guerra. No misiles, sino microbios«, alertó entonces, vaticinando que un ataque de estas características podría dejar hasta 30 millones de muertos en seis meses”.

Y quien si no ellos podrían manipular, para llevar a la humanidad a este tipo de circunstancia, cuyo fin no está totalmente claro, pero que a pesar, sí, ofrece algunos indicios de lo actuado hasta el momento y quién posiblemente, sea la mano que mece la cuna de este desastre.

Mientras llega el momento de saber la verdad, solo queda la posibilidad de la interpretación y seguramente, y lo decimos con fundamento en lo observado, que una de las intenciones detrás de todo esto, es el tema económico; además, está sucediendo en estos momentos, con el negocio que ha resultado y sigue generando la pandemia de la Covid 19 con la vacunación mundial. El mismo Gate decía: «Necesitamos invertir en otros enfoques, como medicamentos antivirales y terapias de anticuerpos que puedan acumularse o fabricarse rápidamente para detener la propagación de enfermedades pandémicas tratar a las personas que han estado expuestas».

Pero el asunto no queda hasta allí. La fundación que lleva su nombre y el de su ex esposa, se preparaban un año antes de que apareciera la Covid 19, con reconocidos  científicos, empresarios y periodistas en una reunión cuyo punto principal de la agenda contemplaba prepararse para una eventual llegada de lo que ellos, a través de un supuesto simulacro, más bien se preparaban ante la inminente pandemia. ¿Porqué lo sabían con tanta precisión?. Acaso ya lo venían maquinando. “El simulacro de pandemia del Evento 201 del 18 de octubre de 2019, se realizó en Nueva York. Se trató de “un ejercicio de pandemia de alto nivel”. Fue desarrollado por el Centro de Seguridad de la Salud de la Universidad Johns Hopkins (la misma que desarrolla el mapa de muertos y contagiados de coronavirus en tiempo real), el Foro Económico Mundial y la Fundación de Bill y Melinda Gates”.

¿Cómo se originó y salió el Covid 19?. Si bien, al principio algunos científicos decían  que el Sars Cov 2 se regó,  probablemente tras el salto que se produjo de un animal a un humano; sin embargo,  de unos días acá, se está hablando mucho, nuevamente, sobre la teoría de que “el patógeno pudo salir adrede de un laboratorio”.

En conclusión la verdad sobre la pandemia de la Covid 19 y de otros temas aún ocultos, se sabrá, porque nada es inmutable, ni las piedras son estática y menos la información por más secreta que sea. Todo es cambiante, transformable, renovable, retornable, incluyendo a los estultos al decir de mi amigo el Dr. Benjamín Colamarco Patiño. También Albert Einstein decía que había dos cosas infinitas. Una era el universo y la otra, la estupidez humana. Que de lo infinito del universo no estaba seguro, pero que de la estupidez humana, si lo estaba. A la espera y mientras tanto las cosas cambien, hasta que el cuerpo aguante.

El autor es periodista y escritor.

0 No hay Likes:(

Califica el Post...

0

User Rating: 3.63 ( 2 votes)
Compartir

Sobre El Periódico

El Periódico de Panamá. Revista de Análisis, Político, Económico, Social y Cultural.

Ver Artículo

La máxima Kantiana heredera del pensamiento y filosofía cristiana.   

Por Ramiro Guerra M.     Abogado y cientista político social.      Hay quienes gozan del mal ajeno …

Deja una respuesta