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Un Escandaloso “chanchullo” judicial (Capítulo 3)

Por: José Dídimo Escobar Samaniego

Sostenemos que, la ausencia de Justicia en el país, o la falta del cumplimiento de la función judicial por parte del Estado, contribuye decisivamente al incremento de la violencia social, a la falta de paz pública, toda vez que, expuestos. ante la autoridad los litigios y conflictos, ésta no los resuelve oportunamente, o hasta se convierte en parte deliberadamente, suprimiendo valiosas garantías procesales de las partes, permitiendo y hasta alentando que, la corrupción corroa lo poco que queda de Justicia causando inestabilidad en el Estado de Derecho y una grave falta de seguridad jurídica.

Si se quiere rescatar al Órgano Judicial, la Corte y brindarle una función judicial al pueblo a la altura de su merecer, se requieren jueces y magistrados, revestidos de tres elementos fundamentales y sin los cuales cualquier intento por aparentar justicia, fracasará irremediablemente. Se trata de la Independencia, imparcialidad e Impartialidad, sin la cual los jueces no pueden ejercer adecuadamente su función para bien del país.

1.- Independencia: Es decir, los jueces o Magistrados desarrollarán un ejercicio de la libertad en el desempeño de su función pública, sin constreñimiento o limitación alguna.

2.- Imparcialidad: Ausencia de inclinación en favor o en contra de una persona o cosa al obrar o al juzgar un asunto.

3.- Impartialidad: Este Principio es el menos conocido en nuestro patio y significa que, el juez o magistrado, no es parte y por tanto, solo se atiene a garantizar el debido proceso y a dirigirlo con el mayor decoro entre las partes.

En el caso de la señora Emilia Estévez de Vásquez (Madre) con el Señor José Vásquez Estévez (Hijo) contra Mueblería Unión y Financiera La Única, S.A., uno de estos principios ha sido atropellado abierta y deliberadamente por el Magistrado Olmedo Arrocha y el ex Magistrado Hernán de León, al legitimar un fallo que admite como prueba una escritura pública espuria, reconocido esto, por el propio notario público décimo, Ricardo Adolfo Landero Miranda, quien dejó constancia en que no existe ningún acta de junta directiva, ni junta de accionistas de Financiera Única, S.A., ni de Mueblería Unión SA que hubiera autorizado a José Vásquez Estévez en representación de financiera Única, S.A. para comprometerla, es decir que tal escritura era nula de nulidad absoluta.

como el resultado de una maquinación en la que se “sorprendió” al Notario, porque el mismo nunca pidió las pruebas que se requieren, conforme Ley, para poder comprometer a una empresa, como lo son la autorización de la Junta Directiva de las empresas o la tenencia de las acciones que, es en última instancia lo que sostiene la legitimidad requerida.

Es así que, El Magistrado Arrocha y Hernán De León, actuando ya no como jueces, sino como partes del proceso, en un fallo abiertamente contra el orden jurídico procesal constitucional y plagado de exabruptos jurídicos revocó la sentencia del Tribunal Superior y le dio validez con argumentos infundados a la transacción mencionada, agravio y ultraje a la inteligencia jurídica, lo que dio lugar a que la honorable magistrada Angela Ruso Cedeño actuando con rectitud y dignidad al cargo que ostenta, respeto a los ciudadanos y a la administración de justicia, hizo su salvamento de voto bien motivado por un recorrido a elementos probatorios allegados al proceso que con criterios jurídicos establecidos tanto por la doctrina nacional y la jurisprudencia de la sala civil y coincidente con el pronunciamiento del juzgado de la primera instancia y del Tribunal Superior y considera que la transacción extrajudicial celebrada entre Emilia Estévez de Vásquez y José Vásquez Estévez era nula, en contra posición a los criterios del magistrado Olmedo Arrocha y Hernán De León, quienes como operadores de justicia están contribuyendo con sus fallos descomedidos al desasosiego nacional y a la ausencia de seguridad jurídica que, es lo que une la fuente de la estabilidad de los estados y el sosiego nacional.

Estos tres principios están seriamente comprometidos en el presente caso, objeto del presente estudio jurídico. La intervención de los dos magistrados señalados arriba, es similar a la actuación de otros magistrados anteriores que fueron capaces de cambiar la expresión de última voluntad del Señor Charles Wilson Lukon, y ellos asumieron su representación aunque ya no vivía y le entregaron el caudal de su herencia, no a los niños pobres de Panamá como era el deseo del difunto, sino a un maleante que, en vida de Lukon pretendió arrebatarle a la brava, parte de la finca de Santa Mónica.

Definitivamente que el hambre de justicia en Panamá, es la mayor necesidad no resuelta de todos los panameños. Mas temprano que tarde, tenemos la ilusión de que, esta etapa triste de la historia, de una justicia prostituida en extremis, sorda al clamor popular, ciega a la dramática realidad de la carencia más absoluta de independencia, imparcialidad e Impartialidad y que guarda sepulcral silencio, mientras muere de inanición la república, porque faltó entereza, decoro, dignidad y decencia, pase como la pesadilla que es, y despertemos a la luz de la aurora y la luz de la verdad, que debe inundar con su brillante luz, todo lo que ahora anda en extrema oscuridad.

El hambre de justicia ha sido desoída a pesar de la angustia nacional por la cual atravesamos. El crimen encuentra en todo esto, un gran estímulo que, conduce a su pérfido y peligroso progreso.

Los Magistrados autores de toda esta debacle que, hunde al Órgano jurisdiccional, habiéndose convertido en parte y abandonado el sagrado deber de jueces, no tienen la entereza siquiera, para apartase del caso, aunque se les hayan impetrado muchos recursos de impedimento o incidentes de recusación, con los cuales se limpian sus partes pudendas.

Césares del fracaso, sin otro prestigio que el de su Crimen. El hacer de la justicia un garito al servicio de la justicia promiscua y bandolera y de por causa de la ausencia de la justicia verdadera, se incremente la violencia nacional, porque es sabido que sin justicia es imposible la existencia de la paz.

Decía un gran escritor latinoamericano que: “El talento en un alma sin carácter, es como la hermosura, en una mujer sin virtud: un elemento más de prostitución; cuando la Naturaleza quiere hacer un conductor de hombres, lo hace completo: une a un talento enorme, un carácter inflexible”. “Un hombre libre, no es el cortesano de su época: es su Juez”

Los que nos han gobernado desde hace treinta años atrás hasta hoy, no saben que, oprimir a un pueblo, puede ser tarea de un lacayo afortunado; mientras que libertar a un pueblo, sólo es sueño y es acción de aquellos en que anida el amor sincero y desprendido en su corazón.

“Pues todo lo secreto tarde o temprano se descubrirá, y todo lo oculto saldrá a la luz y se dará a conocer a todos.” Lucas 8:17

¡Así de sencilla es la cosa!

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