
Por: Abdiel Rodríguez Reyes
Doctor en filosofía

Ahora bien, cuando decimos viva Maquiavelo que estamos queriendo decir. El Maquiavelo más conocido y popular es el de El príncipe. En cualquier curso general de politología y cualquier persona relativamente culta sabe algo de ese emblemático libro escrito a inicios del siglo XVI. Sin embargo, hay otro libro menos conocido, pero según nuestro criterio más interesante, tanto por la extensión como por su contenido. Para mi asombro, era un libro del cual nunca había escuchado hablar: me refiero a los Discursos sobre la primera década de Tito Livio. Allí encontré una obra monumental cuyas lecciones aún nos alcanzan hasta nuestros días. El pasado nos habla para entender el presente.
Si bien El príncipe era un elogio al poder, sobre cómo mantenerse; en los Discursos yo veo una beta republicana muy importante para estos tiempos de auge del autoritarismo. El cual nunca se ha ido, estuvo allí dormitando, ante nuestra mirada pasiva de que todo iba a mejorar inexorablemente, y que estos autoritarismos del siglo XX no regresarían. Nos equivocamos, hay que seguir trabajando en los ideales de un republicanismo para nuestro tiempo. La historia nos puede ayudar muchísimo como maestra de la vida para guiarnos sobre esos territorios en disputa. En un reciente libro: La república por venir. De la melancolía política a la radicalización cosmopolita de la democracia José Antonio Pérez Tapias, hace un llamado a revitalizar un “republicanismo cosmopolita”, intercultural, crítico y cívico para encarar las condiciones de un presente desfavorable.
La declaración de Milei en Davos intenta neutralizar la lección incómoda de Maquiavelo sobre la tensión entre eficacia política y moralidad, pero matar la figura simbólica no borra el diagnóstico: el poder no se regula solo con buenas intenciones. Por eso resulta crucial recuperar no solo El príncipe como advertencia, sino, sobre todo, los Discursos sobre la primera década de Tito Livio, que ofrecen un robusto programa republicano y cívico capaz de contrarrestar la ola autoritaria. La historia, leída con espíritu crítico, nos enseña la necesidad de virtudes públicas y prácticas deliberativas para revitalizar un republicanismo cosmopolita, como propone Pérez Tapias, es hoy una tarea defender la pluralidad y la justicia frente al creciente autoritarismo.
5 Hay varios Likes:) Gracias...
El Periódico de Panamá Revista de Análisis Político, Económico, Social y Cultural.