Los panameños, pudimos quedar tocando gaitas y vistiendo faldas de cuadros

Por: José Dídimo Escobar Samaniego
Recientemente tuve la oportunidad de visitar el Museo Nacional de Escocia en Edimburgo, y conocer de cerca los detalles del «Esquema de Darién» o la «Compañía de Escocia» que fue un intento colonial por parte del Reino de Escocia a finales del siglo XVII para establecer una colonia en el istmo de Panamá, concretamente en la región de Darién y desarrollar según sus planes una ruta segura y útil de tránsito de mercancías por el istmo panameño. Este episodio es considerado uno de los capítulos más dramáticos y trágicos de la historia colonial escocesa, con consecuencias profundas para su futuro político y económico, hasta hoy.
La mayoría de los panameños desconocemos de este hecho histórico que arrastró a Escocia, después del estruendoso fracaso del proyecto, a tener que, ser incorporada a la Gran Bretaña, y perder su condición independiente, dado que los ahorros del pueblo escocés y la riqueza nacional total de ese entonces, en casi una cuarta parte, es decir un 25% se fue en el intento de establecer una colonia en nuestro país, concretamente en lo que hoy es Guna Yala y Darién.
El proyecto está muy bien documentado en el Museo Nacional de Escocia. En las expediciones, que fueron dos, entre el año 1698 y 1699. En la primera, se trasladaron en 5 barcos y alrededor de 1.200 colonos que partieron de Leith, el principal puerto al Norte de Edimburgo. Los expedicionarios fundaron «Nueva Edimburgo» y el fuerte «San Andrés» de los que quedan en nuestro país pocos registros, pero si constan evidencias en el Museo Nacional de Escocia en Edimburgo.
Los 1200 colonos que vinieron en la primera expedición se encontraron con un clima agreste, con una humedad a la que no estaban acostumbrados, dado que la latitud de escocia es alta, siendo un país especialmente nórdico. Tampoco traían el equipamiento necesario para enfrentar lo agreste de nuestra selva tropical, los mosquitos y lo recio del invierno con una precipitación constante, elementos estos que, no habían sido ponderados adecuadamente por la falta de información precisa y se crearon sin duda, las condiciones para que las familias empezarán a enfermar de resfriados, paludismo, malaria, fiebre amarilla y otras enfermedades tropicales que diezmaron en solo un año, a casi el 90% de la población de la primera expedición.
En esa misma expedición se trajo semillas que solo germinaban en el clima frío de Escocia. Así, trajeron semillas de manzana, de Trigo, de pera, de ciruelas, de centeno, y de otros granos y desconocían los expedicionarios absolutamente sobre el coco, la yuca, el ñame, el otoe, frutas como el caimito, el mamey, el plátano, guineos, y trajeron también animales sin que tuvieran la oportunidad de adaptarse al trópico, de modo que, además de las enfermedades tropicales que los europeos no conocían ni habían desarrollado algún grado de resistencia, fue el hambre la que terminó por sucumbir el proyecto, debido a que, las semilla que traídas para sustentar la existencia no tuvieron éxito en ser trasplantadas porque las mismas no estaban aclimatadas al trópico agreste y húmedo de la zona donde se desarrolló el proyecto.
Cuando arriba la segunda expedición, con 1700 personas, deciden regresar con los pocos sobrevivientes, pero en el camino acabaron muriendo la mayoría, para hacer un total de más de 2000 escoceses muertos, lo cual indica que solo sobrevivieron en muy malas condiciones el 30% de toda la expedición.
Con ese resultado, Escocia quedó sujeta a una grave crisis económica y moral devastadora. Este país, otrora próspero y emprendedor, perdió una enorme cantidad de capital, lo que debilitó gravemente su economía, el cual tuvo un impacto hasta hoy de carácter político.
El dramático fracaso, convenció a muchos escoceses de que la única forma de asegurar su futuro económico era una unión más estrecha con Inglaterra, que tenía el imperio y poder naval en ese entonces y había desarrollado con éxito la colonización en el norte y caribe de América, en Australia, Nueva Zelanda, en la India y en China. Esto aceleró el Acta de Unión de 1707, siete años después, que creó el Reino de Gran Bretaña.
Escocia es cuna de grandes pensadores, científicos, de inventores, pero la alianza con Inglaterra, sin embargo, no ha permitido desde entonces, el desarrollo del potencial de ese país que está sujeto a las cláusulas de esa unión que, se firmó no con el beneplácito de la mayoría del pueblo escoces, sino por la impronta de la grave crisis que sobrevino.
Aunque la colonia fue efímera, y los panameños pudimos terminar tocando gaitas y vistiendo faldas de cuadros de diferentes colores, queda como un antecedente histórico de los intentos por controlar el istmo, siglos antes del Canal de Panamá y establecer en nuestro territorio una ruta de tránsito de mercancías alterno al dominio español de aquel entonces.

Este fue el Tartán diseñado para la expedición de los escoceses a Panamá en 1697.
Hoy hay algunos vestigios arqueológicos y referencias en la toponimia local, por ejemplo, la bahía de Caledonia y hasta el barrio popular en el centro de la ciudad que lleva el nombre de aquella hazaña que terminó en tragedia sin que la mayoría de los panameños sepan las razones y las cusas de estos vestigios.

El Periódico de Panamá Revista de Análisis Político, Económico, Social y Cultural.