Hoy8 de marzo en la mañana, el presidente de USA, Donald Trump, ha espetado una ameza inusitada y singularmente grave y que trasciende al caso de Irán en estos momentos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró en una conversación telefónica con la corresponsal de la Casa Blanca de ABC News, Mary Bruce, que el próximo líder de Irán «no va a durar mucho» si no cuenta con su aprobación.
«Va a tener que obtener nuestra aprobación. Si no la obtiene, no va a durar mucho tiempo. Queremos asegurarnos de que no tengamos que volver cada diez años, cuando no haya un presidente como yo que no vaya a hacerlo», sentenció.
Significa que es lícito asesinar a cualquier presidente o jefe de estado que no cuente con la aprobación de los EE.UU.
Esta declaración se lleva por los pechos toda mínima regla civilizada y moral respecto del respeto a la soberanía d ellos Estados, y el derecho a la autodeterminación de los pueblos, consignada en el Estatuto constitutivo de las naciones Unidas y que es fuente del derecho internacional
Esta amenaza, requiere la mayor atención de la comunidad internacional que no puede ser objeto de una extorsión y chantaje desde la fuerza, como ocurre ahora. La persistencia de este concepto y mecanismo, permite que demos un retorno a la cultura del diente por diente y ojo por ojo, es decir, a la salvajada que confronta con el avance humanista de la sociedad humana.
El matón del barrio ha hablado y el resto de los mortales no tienen sino, que, someterse, so pena de ser asesinados, apropiándose en sus propias manos de una facultad que solo la tiene el Todopoderoso y misericordioso Dios.
La amenaza de Trump contra Irán no es en realidad solo contra ese país, es parte de la cuota de terror que está sembrando contra la humanidad a fin de lograr establecer una tiranía en base al terror que permite según sus cálculos, la inmovilidad de la civilización, como ha ocurrido en la historia con otras tiranías que finalmente los pueblos se encargan de desmantelarlas, porque su propósito final es liquidar la libertad y el libre albedrío del que fuimos revestidos por el nos constituyó.
En estos días, el respeto a la vida y dignidad humana, ha sido vapuleada y de esa siembra cosecharán los que la siembran.